
A partir de 2025, los contratos de alquiler de viviendas permanentes firmados después de la entrada en vigor de la Ley de Vivienda en mayo de 2023, deberán renovar su renta anual siguiendo un aumento del 2,08%, de acuerdo con el último dato del Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV) publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en febrero de 2025. Este incremento es inferior a la tasa de inflación, que en el mismo periodo es del 3%.
Para los contratos de alquiler firmados antes de mayo de 2023, se seguirá aplicando lo pactado entre las partes, y en la mayoría de los casos, se actualiza la renta anual de acuerdo con el IPC, cuyo último valor publicado es del 3%.
El IRAV es un índice que se calcula de manera similar al IPC y se utiliza para determinar el aumento en las rentas de los contratos de alquiler firmados tras la entrada en vigor de la nueva ley. Este índice se publica junto con el IPC, y su valor para febrero de 2025 fue del 2,08%, lo que representa una ligera disminución en comparación con el 2,19% registrado en enero del mismo año. La cifra más alta hasta ahora del IRAV se alcanzó en diciembre de 2024, con una tasa de 2,28%.
Es importante señalar que esta nueva tasa solo afecta a los contratos de alquiler firmados tras la Ley de Vivienda de mayo de 2023, mientras que los contratos anteriores seguirán ajustándose según lo acordado en el contrato.
Además, de acuerdo con la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), el propietario debe notificar al inquilino sobre cualquier actualización de la renta con al menos un mes de antelación para que el aumento sea efectivo al mes siguiente. Por ejemplo, si el contrato de alquiler vence el 1 de mayo, el propietario debe informar al inquilino sobre el aumento antes del 1 de abril.
Para poner un ejemplo, si en mayo de 2024 la renta media en España es de unos 870 euros al mes, con un aumento del 2,08%, la renta se incrementaría en unos 18 euros, alcanzando los 888 euros al mes durante el próximo año. En ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, donde los precios de alquiler son más altos, el aumento podría superar los 25 euros al mes, con rentas entre los 1.120 y 1.250 euros mensuales.
Finalmente, es fundamental que el contrato de alquiler establezca explícitamente que la renta se actualizará anualmente. Si no se menciona este punto, no se podrá aplicar ningún aumento, y el alquiler permanecerá igual durante toda la vigencia del contrato.